Se acerca la temida fecha, sí ESA fecha... Marzo de 2021 marca un año; una primavera, un verano, un otoño y un invierno MUY largo en el que muchos de nosotros iniciamos algún tipo de autoaislamiento; cuarentena, encierro, reclusión, ¡lo que sea! Ha sido un año de altibajos, momentos buenos y malos, entradas y salidas. Celebro este infame aniversario comprometiéndome con el autocuidado: nunca sentí tanta necesidad como en estos últimos 12 meses de entender y valorar la importancia del autocuidado para mi bienestar general.
No puedo empezar a explicar la alegría que me produce ponerme cosas en la cara. Sí, por favor, siéntanse libres de juzgar; soy una adicta a la belleza total y confesa. No estoy segura exactamente cuándo o dónde comenzó esta obsesión, pero recuerdo haber visto a mi madre hacer su rutina de cuidado de la piel desde que era una niña. Todos esos pequeños y hermosos frascos, delicadamente colocados en su tocador, que olían mejor que mi muñeca Strawberry Shortcake y parecían pociones mágicas y ungüentos emocionantes. Verla pasar un hisopo de algodón lentamente por su suave piel me hipnotizaba. Ahora tengo la misma edad que ella tenía cuando yo era esa niña que no podía apartar los ojos de su madre. Ahora entiendo que fue el desborde de energía placentera que irradiaba lo que me hipnotizaba durante esos minutos que ella invertía en sí misma. Puedo identificarme, esos minutos le pertenecían a ella y solo a ella.
Entonces, ¿por qué es tan importante el cuidado de la piel? Porque es una oportunidad para notar cambios dentro de ti mismo. El objetivo de cualquier rutina de cuidado de la piel es mejorar tu cutis para que funcione de la mejor manera. La ciencia detrás del cuidado de la piel ha avanzado mucho, pero recuerda que no existe una solución instantánea. El cuidado de la piel es una relación que construyes con el tiempo y los resultados solo se ven con paciencia y con un uso constante.
Paso 1. Establece una rutina de cuidado de la piel y recuerda las cuatro palabras mágicas: limpiar, tonificar, tratar, hidratar.
Paso 2. Lávate siempre la cara todas las mañanas y antes de acostarte. No limpiarse adecuadamente podría contribuir a brotes, deshidratación y envejecimiento.
Paso 3. Nunca salgas de casa sin protector solar, la luz solar es la principal causa del envejecimiento de la piel.
Paso 4. Recuerda que el cuidado de la piel no es un asunto de vanidad, es autocuidado.